AQUÍ ME (LA) TIENEN


Me falta un mes exactamente para cumplir la friolera de 40 años y aquí me tienen, mostrándome vulnerable de nuevo.


Se que si tienes más años dirás, bah, vaya pamplina, pero prepárate para que te empiecen a fallar la vista, las rodillas (más todavía) o aparecerán dolores raros.


Se que si tienes menos pero te falta poco, estarás tan acompañado como yo. Si, acojonade. Puedes dejar de leer ya si quieres y si no te gusta.


Cada vez que escribo siento que me riño. Que hay otro yo que teclea para que cuando vuelva al texto sienta cómo mis errores vuelven una y otra y otra vez. Parece que plasmados en la pantalla duelen más aún. Cómo me conoce.


Ahora sabes que tengo miedo. Que c on la edad uno quiere pasar más desapercibido aún, o al menos es lo que a mí me pasa. Pero se abre un interrogante en este loco mundo de Internet, ¿es compatible la creación artística (literaria, fotográfica, de contenido, musical…) con la discreción, con el anonimato incluso ?.


¿Y si la gente quiere crear cosas pero no mostrarse? Parece que van casi unidas en la maraña del algoritmo. Me acuerdo de mis amigos Paco y Jose cada uno en lo suyo jo, qué los quiero y qué lejos los tengo.


¿Todo lo que creamos está relacionado con nuestra persona? Ostia, Juan Carlos... Tupido velo. Un carajo. Maltratador culpable con sentencia firme. Sus comparsas, pa mearse encima del gusto.


Pero pasando de historias, vamos a hablar de mi libro, como diría aquel.


Sí, literal. He escrito (terminado) una novela. Porque escribiéndola me llevó un montón de años. Si. De años. No es una moda, no es una necesidad, no es ni siquiera que me sienta yo escritor ni nada parecido. Aunque digan que es escritor el que escribe. Yo que je. Yo escribo y punto. Y con miedo, vuelvo a recalcar. Ya sabéis porqué.


No es histórico, no es real, no es ficción, no es típica, no está escrita para ser digerida con facilidad, no es para todos los públicos, además, no soy yo, o si soy yo más que nada ...


Claro, ahí está la exposición, ¡ a eso iba antes! Que me voy por las ramas. Aunque me encanta.


Imagínate como la gente, presentando una novela en tu pueblo, creando un perfil de escritor en redes, otro de la obra, una web, presentandola a concursos… Pereza. Yo que je.


Estoy deseando correr otro tupido velo pero para dejar de sufrir con ella. Abrir otra etapa. Porque la escritura de una novela se disfruta si te gusta darle fuerte a las teclas, pero se sufre más. Porque nunca estará terminada, porque nunca estará como tú quieres que esté, porque nunca será perfecto. Y eso te matará. A mí casi lo ha conseguido, en sentido figurado. Pero no lo he pasado bien lo prometo. La absurda autoexigencia.


Luego está la exposición, que es el tema fundamental de este texto al que vuelvo aunque no lo parezca, aunque ya no sé ni cuál es el motivo de este texto, será escribir algo diferente y ya.


Pues eso, ¿qué se hace con una novela cuando la termina? A mí me apetece meterme debajo de un boquete y lanzarla al aire bajo un pseudónimo como se hacía antes , y que si alguien la le yera y le gusta se pensara : J oe, qué maquina. Y si alguien la leye y la odia se pensara : Vaya pérdida de tiempo y ya .


Pero que a mi no me dicen ná. A ver, está guay siempre el reconocimiento, a quién queremos engañar, pero al igual que uno es un poco bastante celoso con su vida privada, también lo es con esto digo yo , así que sí, habrá que exponerse pero no tanto.


Yo que jé. De nuevo.


En definitiva, que me acabo de bajar los pantalones otro poquito al igual que cuando hacía cuando escribía más a menudo, aunque pienso que antes lo hacía con otra mirada, no sé, más optimista, ¿más alegre quizás?.


Cuchame, que yo sigo siendo el mismo. Lleno de dudas, de incertidumbre, de miedos, pero lo que sí se es que soy un afortunado en la vida por poder dedicarme un rato esta tarde a mí mismo, ya tí, si ha llegado hasta aquí. También por la vida que tengo que simplemente es la suerte de haber nacido dónde he nacido. (Que siiii, que cultura del esfuerzo también y mis c*jones, prioridad nacional).


A lo mejor no tener casa propia, querer que todo el mundo la tenga, también para comer, que nadie duerma en la calle, alegrarme de que Borja Iglesias con las uñas pintadas vaya la selección española y haberme convertido en un izquierdoso como pueden pensar los que han dejado de leer en la palabra “acojonade” de este texto tiene algo que ver, a lo mejor no . Es probable que a esa gente no le interese nada de lo que pueda yo escribir, ya tí tampoco, pero si hay una pizca de ello y te apetece con sinceridad leerla , hablame y te mando una copia. A hora misma no tengo ni la más mínima idea de otra cosa que hacer con ella.


¿Será todo esto porque ya tengo casi 40 años? Será.

¿Y SI NO SALE?

Llevo mucho tiempo que dedico las horas sentado aquí delante a una sola cosa: Escribir algo largo saliendo de mi zona de confort. Sí, a una novela.


Me encanta escribir, desde pequeño. Pero alcanzo una alegría que pocas cosas me dan cuando consigo cerrar un texto como este. Pequeño, específico, sobre un tema que se abre y se cierra. Con principio, desarrollo y final más o menos concretos.



Tampoco creo que sea esto fácil, no es la primera vez que me frustra la redacción de un texto reducido en el cuál leo y releo, cambio y modifico una y otra vez. Pero claro. Es breve. Es a lo que me había acostumbrado. Es mi registro. Al menos al que le dedicaba el tiempo antes.


Me pregunto: ¿Ocurre esto porque ciertamente es lo que me gusta y se me da mejor?, ¿o es porque al trabajarlo más, hace que poco a poco se haya desarrollado una capacidad de aprendizaje y mejora?.


La verdad es que no lo sé, ni tampoco es tiempo ahora de plantearlo porque lo único que vengo aquí es a desahogarme.


Y es que lo de ahora es otra cosa. Escribir una novela es una mierda.


Yo no soy escritor, o al menos no me considero así. También es cierto que me viene a la cabeza eso de que “es escritor el que escribe”. Mira, yo que sé.


Sólo puedo decir que llevo unos años añadiendo ideas, párrafos, capítulos a algo que ahora mismo veo un sinsentido pero mientras vomito aquí, voy a ver sus pros y sus contras.


Sus pros: Precisamente cómo decía al principio, salir de la zona de confort. Enfrentarme a un reto superior. A algo desconocido. Ser capaz de realizar una ardua tarea a la que por supuesto voy desnudo y que podría ser un escaparate para expresar muchas y variadas ideas.


Contras: Uff no se ni por dónde empezar. En principio y contradiciéndome a mí mismo, puede ser que no sea ni mi lugar ni la forma de hacerlo. El desconocimiento por mi parte es absoluto y entrar a oscuras en un sitio puede perjudicar cualquier avance. Cada paso que doy hacia adelante por cierto, acaba en una penumbra que me da miedo, me perturba y me hace retroceder dos o tres pasos hacia atrás.


¿Y si no sale?. ¿Y si me he apartado de mi camino para acabar mal?. ¿Merece la pena el sufrimiento?. ¿Volvemos a casa? Joer, qué calentito se está aquí, y no me refiero a la calor que ya hace en Sevilla, aunque también.


El ensayo pequeño, le reflexión social o política que aunque no sirva para nada a uno lo desahoga mientras los sinvergüenzas si pudor desvalijan la administración pública. Pero yo aquí me quedo tan ancho y acobardado. Menos mal que te ganaste el sustento picha. No sabes lo que tienes.


Por eso mismo ahora puedes hacerlo. ¿Te doy más razones? Sin darte cuenta has pasado de hablar en primera a hablar en tercera persona. Soy yo de nuevo, tu conciencia. Killo, este libro no eres tú, soy yo. Tus vísceras. Y sabes en realidad que podría ser peor. Así que como has hecho lo que te ha dado la gana, dale caña, sólo te quedan unos pasitos.


No puede ser perfecto al igual que nada lo es en el mundo. Júzgalo tú mismo, al final sabes que por eso estás escribiendo este texto. Para que su feedback te de un poquito de dopamina. ¡Pero eso no sirve! Dale un poquito más, aunque cueste! En la vida siempre hay que seguir, aunque sea sólo por curiosidad. ¡Hay Danteee, cómo te echo de menos!


Has escrito algo sin filtro. Algo que te apetecía. Algo que no tiene nada que ver contigo aunque a la vez sea más tú que nada de lo que tengas o hayas hecho en tu vida. Da igual. Continúa. Es visceral. Es profundo, es íntimo, es hasta desagradable. ¿Y qué?. Palante.


¿No querrás que sea malo contigo no? Venga, que nos conocemos. Has hecho lo que te ha dado la gana y sólo falta la puntilla. Si sale mal, ya gestionarás el futuro. Pero si no sale, precisamente te quedarás ahí con la misma cara de bobo como estabas justo antes de ponerte hoy delante de la pantalla. Sin que pase nada.

LO QUE ERA, ¿ES?


El tiempo pasa para tod@s. También para un pueblo.

Barbate sigue igual pero no. Barbate ya no es lo que era pero sí.

Llegas a tu pueblo, respiras. Sonríes.

La nostalgia unida a un alboroto nervioso dentro de ti reúne las mejores vivencias de tu existencia temprana con una expectativa como retroactiva y eterna que te dice que pasarán cosas buenas, que este es uno de los pocos lugares en el tiempo que hace que éste se pare y merezca la pena.

ESTAR

Acabó el último fin de semana antes de las Navidades, aunque María Carey lleva sonando desde hace ya un tiempo, si es que alguna vez ha dejado de sonar y también las zambombás en Jerez (perdón se dice y también se escribe supongo zambomba, que nadie se enfade). Pues eso, pre-navidad y tú harto o harta ya de celebraciones, festividades, de luces, de comidas de empresa y de amigos, de conocidos, de comprar, de ir parriba y pabajo, de pasar frío, de poner buena cara, de quedadas, y de todo lo que conllevan estas fechas, que, al igual que otras, vienen, y se irán para dejar paso una nueva, Carnavales, Semana Santa, Feria, Verano y así toda la vida. Festejando. Coño, ¿qué alegría no?.

SUS GRAMMYS

Sevilla, 2023. La primera vez en la Historia que los Premios Grammy Latino salen de latinoamérica y resulta que se vienen (o los traen) a Andalucía. Tremendo. Ríos de tinta electrónica. Seguro que ya se ha escrito mucho sobre los costes para nuestra tierra que pudo suponer congregar este evento internacional, yo no sabría analizar si ha sido positivo o si se habrá perdido más con esta quizás o no arriesgada apuesta, lo que no se puede negar es que ha llamado mucho la atención que sea aquí.