El Maravilloso Mundo del Atún

Un Viernes cualquiera de Agosto en Barbate, polígono industrial "El Olivar", Herpac, hermanos pacheco, 42 trabajadores.

Una de las conserveras de Barbate que ofrece no sólo unos buenísimos productos del mar, sino una visita guiada para ver el proceso de elaboración de los mismos, además del Ronqueo o despiece del Atún en riguroso directo.

Tradición, innovación y artesanía se dan la mano en esta empresa.

Nos animamos algunos amigos y yo a ir, teníamos muchísimas ganas. Y disfrutamos de lo lindo.

Ronqueo con gran público expectante

Cuestión de Identidad

- Hola

- Hola!


- ¿Cómo te llamas?

- Juan Pérez.


- Encantado, ¿A qué te dedicas?

- A defender a gente en juicios, atender tareas administrativas y dar clases sobre legislación.


- O sea, ¿Eres abogado?

- No, no, soy Juanito Pérez, y mi trabajo es defender a gente en juicios, atender tareas administrativas y dar clases sobre legislación.

Cómo hacer una orientación laboral de calidad

Aunque cumpla los requisitos y tenga la titulación, no soy orientador laboral de profesión, qué más quisiera, ojalá, pero el gobierno de la Comunidad Autónoma donde vivo normalmente los elige a dedo o juega con la vida de los pocos que están regularmente contratados, y ya no saca oposiciones para nosotros, pero no por ello voy a dejar de escribir las ideas que me surjan sobre orientación laboral y creo que con la siguiente, podríamos buscar la forma de hacer una orientación laboral de calidad en varios pasos que se nos han ocurrido pensando no demasiado:

El Aliciente de la Edad

Tengo 27 años, no tengo pareja, ni trabajo y apenas he trabajado (cotizado) en mi vida. ¿Debo comenzar a ponerme nervioso?


Hoy en día, muchas personas jóvenes (somos jóvenes hasta que queremos) miran su situación actual y la comparan con la que existía hace unos años donde las características de la vida en general eran totalmente distintas. Observan que a su edad, sus padres o abuelos, ya llevaban muchos años trabajando, ya estaban casados, tenían una casa, un coche e hijos. Cuando terminan de reflexionar sobre ello se agobian. Y ese agobio, no les permite dedicarse a lo verdaderamente importante para ellos. Para unos será formarse, para otros buscar trabajo, para otros encontrar lo que de verdad les llene como personas, para otros enamorarse de una persona adecuada con la que compartir su vida, para otros viajar... ¿Y para ti, cuál es? 

Es más caro ahorrar que gastar

Tal como has leído, el título de este post no está mal escrito, está correctamente y quiere resumir la idea que va a desarrollar:


En el contexto actual de crisis, de ahorro al máximo, de despidos, recortes y de búsqueda de flexibilidad, las empresas pierden multitud de oportunidades en lo que se refiere a la atracción, formación y retención del talento, por necesidad muchas veces comprensible, aunque también otras por desconocimiento, pero pérdida de oportunidades al fin y al cabo.


Si he aprendido algo sobre Recursos Humanos este último año, una de las ideas que más se me ha grabado ha sido la siguiente: La necesidad fundamental para una empresa de saber gestionar el talento.


Pero en cambio, las empresas de hoy en día dedican más tiempo y gastan más dinero a tareas de otro tipo, normalmente las cotidianas y las de la rutina del día a día, sacar producción adelante y vender.


- Para una empresa madura, de éxito, con gran volumen hablando de tamaño, ventas o de trabajadores es más fácil apostar por la gestión del talento y realizar una inversión en ello para adecuar ese talento a su negocio, a su estrategia y a su misión.

- En las empresas pequeñas sin embargo, la inversión es muy arriesgada, pero podemos enfocar la inversión desde un punto de vista distinto, desde el punto de vista temporal por ejemplo, que no económico. 


Me explico: ¡Quizás la clave no esté en gastar dinero, sino, en gastar tiempo! En dedicarle todo el tiempo que necesite y un esfuerzo adicional a ese talento que quizás se nos está escapando. Es verdad que la necesidad prima hoy, pero si la necesidad sólo nos obliga a esconder la basura debajo de la alfombra, cuando no quepa más basura, llegará el momento en que no podamos hacer nada y rebose. No es agradable el ejemplo, pero quizás así se entienda la idea.


Si la empresa sólo ahorra, y sigue con sus mismas prácticas de siempre, sin gestionar el cambio ni el talento que proporcione y posibilite ese cambio, acabará costando el cierre de la misma, por ello es correcto decir que es más caro ahorrar que gastar, dinero o tiempo, cualquiera de las dos opciones podría resultar acertada, aunque el que la eliges eres tú.